En Alemania la fiesta mas importante es sin duda la navidad. Si bien aquí nada termina con el año, sino que son como unas vacaciones de invierno.

A la manera de muchas empresas, el instituto donde trabajo tiene una gran fiesta de navidad. En realidad es bastante antes de navidad, este año fue el 13. Sin embargo esta luego de la “temporada navideña”, que empieza el 6 de diciembre. Se considera que a partir de este día uno puede “oficialmente” desear feliz navidad a la gente.

Que puedo decir, fue un FIESTÓN, como diríamos en Córdoba. Todo el instituto presente, en el cual hay gente de todas las nacionalidades, colore, edades y etnias.

La fiesta empezó temprano, a manera de un lunch, muy tranquilo, como se espera en una fiesta “corporativa” en un lugar científico de mucha reputación. Luego de unas horas comienza el show, el cual es preparado por cada uno de los 6 grupo uno cada año. Esto nos dejo completamente sorprendidos a todos los latinos que estamos por aquí, ya que los actores de los muchos espectáculos presentados no fueron mas que los estudiantes y trabajadores (incluso jefes) de los respectivos grupos, y demostrando una variedad de talentos y cualidades histriónicas que uno no esperaría en Argentina, y menos nos esperábamos eso de los tan llamados “fríos e inexpresivos” alemanes. Incluso mis mismas compañeras de trabajo (algunas de las cuales ja-más esperaría se sumara para un acto de ningún tipo) bailaron, hicieron coleografías y cantaron en vivo (y algunas muy bien), haciendo de “Spieß-girls” (suena muy parecido a spice girls, pero es el nombre del jefe del grupo). Genial, quería tener mas ojos para poder ver y sacar fotos al mismo tiempo.

Luego de varias coreografías, musicales (ojo, *nada* de playback), siempre con mucho humor de por medio la escena termino con un canto general de una canción navideña. Y más aún, todo el mundo canta, por mas que usualmente uno le suene ridículo, la gente simplemente se divierte.

Terminado el show se armó en el instituto una especie de bar, con comida y bebida gratis y de todos lados del mundo. Eso incluye postres y ensaladas, carnes, vinos jugo y, por supuesto, cerveza. Como los que me conocen sabrán, yo estoy muy interesado en las cuestiones culturales, por lo que me arme un “mundial de comida” en mi plato. China, Italia, Tailandia, y otros representados (cada comida tenia su banderita).
Luego de comer y hacer sociales con gente de Alemania, Grecia, España, Korea, etc. (no me canso de contar países, es tan lindo tener las culturas de todos lados del mundo al alcance de uno) llego el momento de otro show. Así como este instituto tiene mucha gente talentosa (y no tanto) científicamente, también hay gente muy talentosa en otros aspectos, en este caso, musicales. Se presentaban dos bandas, una de ellas era nueva. Toda gente del instituto, que uno se cruza en los pasillos e incluso comparte la oficina, sin dejar notar lo que saben hacer.

Lamentablemente no recuerdo los nombres de ninguna de las bandas, lo que si puedo decir es que tocaron con una calidad que no esperaría en grupos de Córdoba que pretenden llegar a grandes, mucho menos aún en compañeros de trabajo.

Abajo, en el público la gente estaba muy entusiasmada y nos divertimos como en un concierto de otra banda, como si no nos conociéramos. Aunque no lo crean se armó un “pogo” (/pocken/, en Alemán) muy bueno. Si, entre científicos, y en la fiesta del instituto. Y como era de esperar estaba precisamente en el medio. ¡Genial!.

Como no era suficiente, luego de los conciertos el /hall/ del instituto se había convertido en una pista de baile con un DJ poniendo música, mesas para seguir comiendo y bebiendo (gratis) y charlando. Ya habían pasado como 5 o 6 horas desde que todo el evento comenzó pero la cuestión seguía estando divertida. Entonces, como veníamos con buena onda del concierto seguimos bailando abajo.

Allí me quedé hasta las 3 de la mañana, ya que al otro día tenía un turno con el médico a las 9 de la mañana. La fiesta estaba bastante apaciguada, pero para nada terminada y alguna gente seguía bailando. Pobres los que se tenían que encargar de la barra.

En resumen, una fiesta nos cambia bastante el punto de vista no solo de la sociedad Alemana sino también de los científicos en si.

Lo que fue sin duda una gran noche, y ahora entiendo por que todo el mundo espera y prepara con tanta ansia esta fiesta, la misma ansia a la que me sumaré yo el próximo año.